Y ella decidió que tenía que pensar más en sí misma. Dejar a un lado lo que piensen los demás y quererse un poco más. Que no todo lo malo es tan malo como parece. Se dio cuenta de que
ver las cosas a través del cristal no es lo mismo que vivirlas. Decidió no volver a hacer algo que no le beneficiara solo para contentar a los demás. Decidió que debería vivir
SU vida, y que nadie era quién para decirle como tenía que vivirla.
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